Pedro Sanz Lubeiro

Pedro Sanz Lubeiro
Colaborador del Festival Internacional del Cante de las Minas


V JORNADAS FLAMENCAS “CIUDAD DE VALLADOLID”
monográficas del Festival Internacional del Cante de las Minas
PRÓLOGO.

Muchas cosas hay que ennoblecen el mundo. Quien quiera que mire a su alrededor con ojos sin maldad podrá advertirlas. El auxilio gratuito, como el maná, una mano tendida; un pescador de tez maltratada echando la red al mar; contar un cuento a un niño y luego velar sus sueños; enseñar el oficio de ser buen hombre; arar la tierra árida con muchas fatigas; los amaneceres y los crepúsculos; querer sin ser querido; una frente bañada en sudor por el trabajo duro o darlo todo por nada son algunas. A ellas añade Borges esta otra:

“Agradecer que haya música. El que agradece que en la tierra haya música es un tipo humano único y el maestro argentino de la palabra tasada lo incluye en su galería de hombres justos porque el mundo sin ellos sería un lugar bajo. La música lo eleva haciendo que lo eterno -lo profundo en la solemne habla flamenca- resuene en el tiempo. Es, pues, un deber agradecer que exista”.

El que fue sobrecogido por un qejio flamenco sintió el roce de lo imperecedero. Recibió el obsequio de la emoción: el cante hizo vibrar sus fibras íntimas. Para esos hombres únicos, con el don de remover las capas del corazón donde están los sentimientos, el flamenco reserva el nombre de “grande”. Grande, maestro, genio o mago son títulos debidos por hacernos sentir esa felicidad llamada emoción. Y eso es mucho. La emoción en el flamenco se logra con pocos medios. Por lo regular es obra de la guitarra y la voz. A ambas se añade a veces, cuando el palo lo requiere, la sincrónica y racial percusión de las palmas. Otras es la voz, desnuda y sin apoyos, la única herramienta para fabricar los sentimientos. A la escasez de recursos debe su pureza. El flamenco es un género de la música pura o la pura música. En él todo es esencial. La emoción es difícil y, para despertarla, ha de cuidarlo todo. Cuida el escenario, discreto y sobrio, cuida el atuendo, fiel a los patrones de la estética flamenca, cuida los adornos, de un clasicismo sereno y tradicional. La pureza del flamenco se contamina con el menor desaliño. A crear la atmósfera de emoción que envuelve al aficionado contribuyen muchas cosas.Desde entonces sé de cierto que el flamenco es el arte de la emoción. Un ay, un quiebro, un quejio o el desgarro de una voz ejercitada en lamentos provocan el despertar de los sentimientos que habitan en lo hondo del corazón. El pecho se agita hasta la raíz, palpita el pulso y la piel se eriza. El cante bien dicho o, con la expresión que, me ha contao un sabio aficionao de La Unión, que fue cantaor, Alfonso Paredes “Niño Alfonso”, “el cante llorao”, dice, tiene el poder de ponernos en un estado de ánimo subyugado y conmovido. Y eso es la emoción: un sentimiento breve de aparición abrupta que produce escalofríos. La emoción se manifiesta cuando menos lo esperamos. Aparece como un rayo: alborota y se va. De ella se puede decir: que es don de un momento. Pero su fugaz presencia logra elevar el ánimo a la alta cumbre de los deleites. La emoción hace sentir honda e intensamente. Hace vivir. El flamenco es la alquimia que transforma lo que canta en puro sentir.

Desde que allá por el 2002, presenté a la Fundación Municipal de Cultura de Excmo. Ayuntamiento de Valladolid, un proyecto para que Valladolid fuera una de la ciudades privilegiadas a realizar las pruebas selectivas en la modalidad de cante, baile y toque, al Festival Internacional del Cante de las Minas, apoyado y animado por mi amistad con Manuel Navarro, Paco Paredes, Pepe Cros, y toda la organización del Festival del Cante de las Minas, han sido muchos los cambios que se han producido.

Las Jornadas Flamencas Ciudad de Valladolid
se han consolidado como un escaparate, al que se mira con interés desde distintas instituciones flamencas, privadas y públicas; durante la última semana de junio, convierten nuestra ciudad en “plaza flamenca”. Durante este tiempo las Jornadas han ido creciendo en calidad, en asistencia de público y en notoriedad, llegando a valorarse como un acontecimiento a tener en cuenta, en palabras de reconocidos e importantes críticos y medios especializados de arte Flamenco.

Por las Jornadas han pasado figuras del flamenco tan relevantes como Mayte Martín, Carmen Linares, Arcángel, en el marco del Patio de San Benito (fundado en el siglo XIV, cuando Juan I cedió su Alcázar a los monjes para que edificasen allí. El templo l, de estilo gótico, data del siglo XVI. Su fachada, realizada entre 1569 y 1572, es obra de Rodrigo Gil de Hontañón, añadiéndose después el cuerpo previo al Patio de la Hospedería y continuando con la construcción del claustro -conocido como el Patio Herreriano), Ahí el flamenco, lo jondo desparrama todo su arte, ante la expectación del público presente, llevados por la autenticidad del cante, baile y toque, de etapas pretéritas. En un marco donde todo es, ARTE, el Patio de San Benito de ValladolidLa Sala Delibes del Teatro Calderón ha sido testigo de la presencia de los más prestigiosos investigadores y divulgadores del arte jondo: Génesis García, Félix Grande, Paco Paredes, Paco Vargas, Balbino Gutiérrez, Juan Virguillos, Manuel Curao, Manuel Navarro, Manuel Ríos Ruiz, José Blas Vega, José M. Gamboa, etc. Han tenido la responsabilidad de exponer tesis, investigaciones que han permitido a los más foráneos de este arte entenderle más y mejor, amenizadas con las actuaciones de Manuel Cuevas, Rocío Segura, Tomas Perrate, José Menese, Paco del Pozo, Jesús “Chozas”, etc. todos ellos acompañados por virtuosas guitarras de Paco Jimeno, Antonio Carrión, Paco Moya, una referencia obligada, la presencia de Rafael Riqueni, quien ofreció un recital de guitarra que sigue manteniéndose en el recuerdo, siempre generoso, de los que asistentes en la Sala Delibes del Teatro Calderón de Valladolid.

Durante este periodo las fases selectivas realizadas en Valladolid han sido testigo del descubrimiento de grandes valores en cante, baile y toque, es el caso del jovencísimo Javier Conde, Bordón de Oro en la edición del 2004 con tan solo 16 años de edad; o el más reciente primer premio y premio “El Desplante”, conseguido por la bailaora Maria Juncal en 2006; Antonio José Mejias Portero alzándose con el primer premio en cartageneras y segundo premio de mineras; el ganador de la última Lámpara Minera, el granadino Juan Pinilla; artistas que todos han tenido palabras de agradecimiento hacia nuestra ciudad.

Para este año las Jornadas Flamencas cuentan con un cartel sencillo, honesto, pero, con gran sabia jonda y con qejio propio. Desde Jerez de la Frontera llega José Maria Castaño, toda una institución ya del flamenco. A pesar de su juventud es una de las voces y plumas más autorizadas de los cantes de Jerez. Su libro “Jerez y sus cantes” es toda una liturgia al rico patrimonio flamenco de la ciudad gaditana. La presencia del “bachiller y difusor mayor del reino”: José Manuel Gamboa que junto con los “doctos”, Faustino Núñez (Vigo - Cádiz), y Paco Hidalgo, ofreceran todo un tratado de flamenco, poniendo al desnudo parte de los misterios que popularizaron los grandes mosturos del Siglo XIX, Enrique el Mellizo, El Fillo, Silverio…, Estudiosos, grandes aficionaos empeñados desde hace años en recuperar trabajos, investigaciones, etc. Que den más claridad a un arte que, tambien ha tenido sus detractores, y actualmente se le considera como una de las manifestaciones musicales más importantes del Mundo, todo ello, aliñado , con gran dosis de - calidad humana como personas y como buenos amigos de Valladolid.

Este año las Jornadas presentan novedades que, esperamos, sean bien acogidas por la afición y el público en general; la realización de una trasnoche flamenca y el reconocimiento a nivel local y nacional de personas, e instituciones que se hayan distinguido por su trayectoria difusora de este arte que, junto con los toros, son parte vital de nuestra identidad cultural.

Este tipo de acontecimientos supone un lugar de encuentro que permite cultivar la amistad, compartir tertulia con viejos y nuevos aficionados donde, el público menos ducho, se interesa en conocer con más profundidad este arte; disertar con los aficionados mas cabales; explicar sus experiencias y abrir lazos de amistad sincera con los nuevos aficionados. En definitiva, las Jornadas mantienen su compromiso con la ciudad y este arte desde que nacieron: un lugar de encuentro para el flamenco.

Valladolid mantiene así viva la imagen de su patrimonio cultural, visitado por numeroso público foráneo durante todo el año. Está inmersa en un proceso de recuperación iniciado desde hace unos años, y que ha permitido restituir plazas emblemáticas como la de la Catedral, la Universidad, Battember, etc. que le dan un sabor al Valladolid antiguo, más poético, el de los largos paseos poéticos, como Zorrilla y otros. En definitiva, se trata de un marco que ofrece todas las garantías para disfrutar del acto, entrañable y tremendamente acogedor, como es el de una trasnoche flamenca. Se trata de un complemento para aquellos aficionados y público en general que por su quehacer laboral no pueden asistir a los actos que se celebran en la Sala Delibes. Atendiendo a esta demanda, y por un principio filosófico de este arte que es la solidaridad, la trasnoche estará amenizada con la actuación de la joven bailaora Patricia Guerrero & Grupo, ganadora del premio “El Desplante” del Festival de La Unión edición 2007.

En esta edición habrá dos reconocimientos, uno a nivel local y otro nacional. Estos dos galardones servirán para destacar a personas, artistas, instituciones… en toda su dimensión. Se trata de una idea que se venía barajando desde hace tiempo que, Valladolid, tenga su propia identidad en el flamenco. La pregunta que me hacia una y otra vez era ¿cómo Valladolid, tierra hospitalaria, agradecida, no tenía su propio reconocimiento a aquellos que han llevado el nombre de nuestra ciudad más allá de nuestras fronteras regionales y esto ampliarlo a nivel nacional
? , esta idea se plasmó en este proyecto y fue acogida con gran interés por parte del Ayuntamiento de Valladolid. Por fin este año se materializará con la entrega de dos reconocimientos, uno local y otro nacional.

Las Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid” cumplen su quinto año consecutivo. Valladolid se ha sabido ganar el respeto y la admiración por su contribución a expandir el flamenco, no solo con las Jornadas, sino con la labor que se viene realizando desde distintos medios privados y públicos.

Festivales como los de La Unión, Jerez, Sevilla y Córdoba tienen siempre una palabra de respeto para con nuestra ciudad; a los aficionados, a sus gentes y, especialmente el recuerdo de quien fue “el primer bailaor que se adelanto a su tiempo”, Vicente Escudero, y la no menos Guillermina Martínez Cabreras, “Mariemma”.

Hay un dicho en el flamenco, muy antiguo, que dice: “para oír buen cante, baile y toque, uno tiene que pasar del parte, Despeñaperros p´abajo”. Esta reflexión ha quedado obsoleta. Un simple vistazo a los medios especializados de ámbito nacional nos indica que, desde hace ya unos años, Valladolid viene siendo una plaza de referencia con sus Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid”. Éstas se encuentran en boca de todos los aficionados, reuniones de importantes eventos que giran entorno al flamenco… La ciudad por antonomasia del castellano, recio, serio, leal, del apretón de mano cuando cierra un trato, tierra de donde el arte huele a fresco, paso obligado de poetas, escritores, escultores, de antepasados ilustres; se ha ganado el respeto y la admiración en los círculos más representativos del arte flamenco. Las Jornadas han sido evaluadas positivamente a nivel local, regional y nacional. Valladolid se ha consolidado como referente del flamenco. El flamenco tiene en su afición vallisoletana un tratamiento especial que le otorga su ancestral respeto por este arte. Se escucha y se siente con admiración, huyendo de las extravagancias espurias, poniendo por encima de todo los sentimientos.

La apuesta seria y decidida del Ayuntamiento de Valladolid por las Jornadas Flamencas ha sido fundamental para su asentamiento y posterior desarrollo. Es por ello que todos los vallisoletanos nos debemos sentirnos orgullosos con la Institución que nos representa, sin su participación y apoyo este despegue no hubiera sido posible “por más interés que alguna persona tenía es desvincularlas del Consistorio con la sola pretensión de tomar un protagonismo propio que no le pertenece”

Las Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid” han conseguido una base sólida, lo que presagia un futuro brillante con o sin mí. Su alcance, como ya he manifestado innumerables veces, ha llegado a los circuitos más emblemáticos: Bienal, Concurso de Córdoba, de Jerez Londres - New York, y especialmente a nuestro principal mentor, El Festival del Cante de las Minas, sin cuyo apoyo difícilmente hubiera sido posible adquirir el nivel de resonancia y popularidad que en estos momentos goza.

Cuando se tiene voluntad, tesón y, especialmente, interés, el trabajo, por muchos esfuerzos o energías que emplees en él, siempre será bien empleado. La mejor respuesta es la que dan los vallisoletanos con su asistencia, avalada por las felicitaciones recibidas desde los medios de difusión y diversas entidades.

Las jornadas tienen en común la presencia de agricultores, empresarios, funcionarios, pintores de brocha gorda, estudiantes, médicos, abogados, obreros, otros profesionales en ejercicio, jubilados… Todos unidos por un mismo interés: la afición al flamenco; y una misma inquietud: llegar a la hora y coger un buen sitio que le permita escuchar y ver con la máxima atención los recitales que allí se ofrecen. Esa es la mejor postal de las Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid.

Las V Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid” serán la consagración de lo que fue un sueño para convertirse en una seña de identidad, un sello de garantía y de calidad que año tras año va creciendo, y acercando el interés de muchos aficionados y aficionadas llegados desde distintos lugares como Cádiz, Sevilla, Barcelona, Madrid, Bilbao...

Pedro Sanz Lubeiro
Valladolid, febrero 2008


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