Feliz Navidad 2007-2008


La Navidad es un tiempo propicio para muchas cosas. En Navidad, por ejemplo, los espíritus se predisponen a la esperanza, el más allá parece venirse “más acá” y nuestra confianza en la vida se reactiva misteriosamente. ¿Por qué permanecer al margen del fantástico magnetismo que esta época del año ejercen sobre nosotros de forma colectiva? ¿Por qué no abandonarse a la magia benigna de la Navidad?

Las fiestas navideñas son por antonomasia –y no debieran dejar de serlo jamás– las fiestas de la generosidad. Satisfacer los deseos y los sueños de los demás se convierte estos días en actitud predominante, de ahí que no deba sorprendernos que el Ayuntamiento de Valladolid, en colaboración con las empresarios comerciantes de la ciudad, nos invite un año más a confiar nuestros secretos al magnífico árbol instalado en la Plaza Mayor y contribuir a su peculiar frondosidad dando rienda suelta a nuestros anhelos.

Pedir un deseo es un gesto cargado de ingenuidad, pero también cargado de hondos significados. Formular un deseo implica tener fe en su cumplimiento, en su posibilidad; “Saber que se puede, querer que se pueda...”, como dice la canción.

Concedámonos un respiro y soñemos; la vida es de por sí lo suficientemente rigurosa.

¡Feliz Navidad, Valladolid!



Francisco Javier León de la Riva
Alcalde de Valladolid


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