Del 30 de mayo al 6 de julio de de 2008 ANTONI TAPIES. Obra Grafica. SALA MUNICIPAL DE EXPOSICIONES DE LA IGLESIA DE LAS FRANCESAS (c/ Santiago, s/n. Tlfno.983 373251)
Antoni Tàpies (1923,) posee una calidad expresiva excepcional, que es un despliegue admirable de imaginación y de rigor experimental, y que presenta una gran complejidad que se alimenta, ante todo, de la tautología y la evidencia. Su obra se mueve entre la experiencia perceptiva y la contemplación trascendente y entronca poderosamente con las corrientes simbolistas y místicas del arte moderno. Todo lo que la critica no ha podido destramar, lo ha aclarado él mismo en su extensa producción literaria, complemento imprescindible para penetrar en las claves de su pensamiento y desvelar la compleja trama de sus propuestas.
El programa expositivo se estructurará a través de grandes bloques, desarrollando incursiones en temas específicos relacionados con el artista y las técnicas básicas de su trabajo. Esta metodología nos permite abordar de forma gradual y monográfica la trayectoria del artista presentado sin perder de vista una perspectiva global histórico-crítica del contexto en el que la obra ha sido producida. Esta información se utilizará en el montaje expositivo y en su interpretación (información textual, señalización, audio-guías, visitas guiadas…), así como en el posible desarrollo de actividades culturales-educativas paralelas. Los grabados de Tàpies evocan una respuesta rotunda y visceral a sus superficies táctiles y una resonante relación asociativa con su complejo simbolismo. El artista consigue todo esto mediante estrategias formales y nociones temáticas que han evolucionado durante cuatro décadas y ahora constituyen un vocabulario artístico reconocible y refinado. Al examinar la actitud del artista ante los materiales, la composición, el tema y el motivo, el observador puede apreciar la función de este vocabulario en iluminar significados. Primero viene su relación con la superficie plana del papel en cuanto soporte, que ataca con varias técnicas, y con su forma rectangular, que realza incorporando forma irregulares en sus composiciones. En segundo lugar está su escritura pictórica, practicada de diversas maneras en letras, palabras y textos crípticos; en una cruz con forma de “X” en numerosas permutaciones; y en signos caligráficos que proceden de Oriente. En tercer lugar está el compromiso del artista con su país, Cataluña, que es un foco de orgullo y protesta. Y, encuarto lugar, el tema de la presencia humana, que retrata a través del cuerpo humano y la representación de objetos de la vida diaria. La obra gráfica de Tapies se asemeja, en cuanto a su carácter y su desarrollo, con su pintura y escultura, ya que el enfoque artístico es fundamentalmente el mismo.No obstante, los componentes del grabado –los efectos de la tinta, el papel y la presión de la prensa; las especiales características de la línea y la superficie que permiten las numerosas técnicas; y, usualmente, la escala más reducida –influyen en la expresión y el significado. Las técnicas y los materiales novedosos atraen de manera especial a Tàpies, que dice: “Siempre estoy experimentando con nuevas ideas y nuevas técnicas. Siempre trato de sorprenderme a mi mismo”. El proceso colectivo, en el que intervienen el editor y luego el grabador, aporta voces adicionales al grabado con resultados quevarían en función de las personalidad es implicadas. La multiplicidad, característica tradicional del grabado, también es aprovechada ventajosamente por Tàpies, que realiza grabados para varias ocasiones especiales, todo lo cual es distribuido ampliamente, superando así las fronteras de las ediciones limitadas de grabados y libros ilustrados. El grabado contemporáneo normalmente refleja tendencias que se daban en alguna otra parte ,dentro del arte, bien que con diferente énfasis. Además selecciona estilos especialmente idóneos para su técnica y se beneficia de las ventajas que proporcionan las redes comerciales. Aunque ciertas técnicas de grabar han florecido de manera intermitente durante el período contemporáneo, Tapies ha trabajado siempre la litografía y el aguafuerte. Combinando la técnica del collagraph, el carborundo, el flocado y el collage tradicional, a menudo construye un relieve escultórico sobre superficies convencionalmente planas, generando una notable tactilidad que se corresponde con su trabajo en la pintura y que va dirigida tanto a las yemas de los dedos como a los ojos. En sus pinturas a menudo estampa objetos en superficies que se dirían de cemento, dejando constancia de su existencia.En la obra gráfica dicha “constancia” es conseguida con técnicasde realce, a veces sin tinta, a partir del reverso del papel. En el collagraph, los objetos tridimensionale son aplicados, o montados, sobre la superficie de la plancha. Después el papel es coloado encima de la plancha ya preparada y sometido a la acción de la prensa para crear así el efecto de relieve. Con el carborundo, variante del callagraph, se aplica a la plancha un compuesto de carbono y silicona y a continuación el artista pinta encima de ella o la moldea. Después del entintado, el compuesto deja sobre el papel una textura granulada, además de la superficie en relieve. Cuando se añade el flocado, se espolvorean briznas de material sobre zonas encoladas para obtener una textura aterciopelada. Todas estas técnicas de manipulación de la superficie están estrechamente relacionadas con el significado de los grabado de Tàpies, pero tambien se parecen a técnicas inusuales empleadas por otros grabadores contemporáneos en el tratamiento de la superficie. Mensajes secretos y ambigüedades de significado sustentan la escritura, como manuscrita, que Tàpies emplea en calidad de importante componente estructural. La palabra escrita se ha utilizado dentro de la pintura a lo largo de toda la historiadel arte, pero ha sido en el siglo XX cuando esta práctica se ha difundido.
La relación de Tapies con la escritura estáunida a su visión de las complejidades que subyacen a la realidad, las transformaciones que ocurren constantemente en lo que percibimos como real y la conexión de esa realidad con la espiritualidad. Tapies construye un campo en el que escribe o garabatea palabras indescifrables, a veces llena sistemáticamente la hoja de papel como si fuera una página escrita. Otra estrategia de Tapies consiste en tomar letras sueltas y utilizarla como vehículos del mensaje. En ciertos casos las letras de Tapies se hacen específicas. Uno de sus motivos más frecuentes es la combinación de la “A”con la “T”o la representación de cada una de ellas en solitario. Al igual que otras letras sueltas, la A y la T se pueden leer simplemente como letras del alfabeto o como portadoras de un significado personal. Son no sólo las iniciales de Tapies sino también las primeras letras de su nombre y del de su esposa Teresa.A menudo Tàpies utiliza la letra “X”como una variación de la “T”y cuando se encuentra sola, ésta actua como una marca. Ya a fines de los cuarenta y principio de los cincuenta Tàpies representóobjetos del entorno cotidiano en su obra. A lo largo de los cincuenta tales elementos fueron usados ocasionalmente y en los últimos años sesenta y primeros setenta constituyeron una preocupación fundamental.Su repertorio estaba formado por cosas tan concretas como tijeras, prendas de vestir, utensilios hogareños, muebles e incluso trozos de cuerda. También aplico collageshechos con objetos o grabósus contornos. En la larga tradición del bodegón, las representaciones no sólo cumplen una función en cuanto tales sino que además a menudo forman parte de un sistema referencial.Las prendas de vestir aportan la más directa referencia al ser humano, sobretodo porquéTàpies las representa con frecuencia como si estuvieran usadas.Sillas de diversas clases –butacas, sofás, taburetes-son motivos importantes para Tàpies.Las sillas son asimismo los objetos sometidos con mayor frecuencia a procesos antropomórficos.En muchas de las obras de Tàpies los utensilios de la vida diaria –tijeras, cubiertos, platos-son reconocidos como tales, pero están dotados de especial distinción. Sin embargo no contienen la dimensión antropomórfica que encontramos en sus motivos de prendas de vestir y sillas. Aquí el utensilio de uso común es elevado a la condición de los simbólico.
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