Del 30 de abril al 1 de junio de 2008 No es juego de niños. Niños en el holocausto - creatividad y juego Visados para la libertad. Diplomáticos españoles ante el Holocausto Con la Colaboración de la Casa Sefarad-Israel en Madrid y el Museo Yad Vashem, Jerusalén SALA MUNICIPAL DE EXPOSICIONES DE LA CASA REVILLA. (c/ Torrecilla,5. Tfno: 983.426246)
NO ES JUEGO DE NIÑOS. Niños en el Holocausto - creatividad y juego es una muestra que permite recorrer la historia y los protagonistas más jóvenes del exterminio.. Los apartados de la exposición son los siguientes: 1. creatividad y juego. 2. Antes del Holocausto.3.Se ciernen los nubarrones de guerra. 4.Guetos. 5. Theresienstadt. 6. En los campos.7. Campos de exterminio: bloque 31-BIIb, el bloque de niños en el campo de familias de Auschwitz-Birkenau. 8. Hogares de niños, El orfanato de Korczak en el gueto de Varsovia. 9. Hogares de niños en Francia. 10.A escondidas. 13. Partisanos. 14. Huída. 15. Hacia una nueva vida. Aproximadamente, un millón y medio de los seis millones de judíos asesinados en el Holocausto eran niños. El número de aquellos que sobrevivieron es estimado en solo unos miles. El Holocausto puso fin, prematuramente, a la infancia de estos niños. Aún así, tanto los que fueran asesinados durante el Holocausto como los pocos que sobrevivieron continuaban siendo niños, a pesar de haber asumido también otras funciones. En algunos casos estos niños fueron el sostén de la familia, dando a sus padres el aliento y la esperanza para continuar su desesperada lucha diaria de sobrevivir. El mundo de los niños judíos en Europa antes del Holocausto estaba caracterizado por una diversidad casi igual al número de individuos implicados: cada niño y cada familia, cada niño y su entorno inmediato, cada niño y el entorno cultural en el que fue criado.
Algunos estudiaban en el “jeder” y vivían en un ambiente intensamente ortodoxo; otros estudiaban en escuelas estatales y su concepción era totalmente laica. Entre estos dos extremos estaba toda la gama de convicciones religiosas. Algunos de los juegos que los niños jugaban y de los libros que leían siguen formando parte de la cultura social de niño de hoy en día: juegos de calle y pelota, juguetes, juegos de mesa como el “Monopolio” y el ajedrez, libros como El jorobado de Notre Dame y Anne of Green Gables, y personajes de las películas de Walt Disney tales como el ratón Mikey y Blancanieves y los siete enanitos. Una vez asumido el poder por los nazis, en 1933, el sufrimiento de los judíos alemanes fue incrementando constantemente. Se promulgaron leyes que afectaron todo aspecto de su vida cotidiana, excluyendo a los judíos de la economía, de las instituciones educacionales generales y de otras tareas de la vida social. Las comunidades judías trataron de establecer sus propios sistemas educacionales. En número creciente, los judíos procuraron emigrar de Alemania, pero pocos países estaban dispuestos a acogerlos, debido a la agudización del antisemitismo. Muchos padres decidieron separarse de sus niños, enviándolos al exterior, para asegurar su futuro. Antes de estallar la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, Aliyat Hanoar logró traer unos 5000 niños a palestina. Otros 9000 encontraron refugio en Gran Bretaña después de la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht) de noviembre de 1938. Sin embargo, muchos miles no lograron encontrar asilo. La mayoría de niños que emigraron jamás volvieron a ver a sus padres.
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