Planta Baja
PLANTA BAJA
Las mil caras de Colón
Cristóbal Colón es un personaje reconocido por todos, pero historiográfica e iconográficamente presenta múltiples lagunas, circunstancia que ha permitido conjeturar sobre su carácter, su figura, su importancia y su trascendencia. Este espacio nos permite adentrarnos en la importancia de este gran personaje de la Historia.
El Mediterráneo
Todo apunta a que Colón fue genovés. Génova se toma como un icono en torno al cual se arma una imagen global del Mediterráneo en el amplio marco del siglo XV. La caracterización del Mediterráneo como un mar escenario de relaciones políticas y comerciales queda plasmada en la representación visual del Mediterráneo a través de la cartografía, ios tipos de embarcaciones con los que se surcaba el Mediterráneo y la representación sobre plano de las rutas comerciales más características de tres de los estados más innovadores a lo largo de la Edad Media: Venecia, Corona de Aragón y Génova.
Espacio de tránsito: El naufragio
Colón se inicia como marino en el Mediterráneo, trabajando al servicio de algunas de las familias comerciales genovesas más importantes. En uno de sus viajes hacia el norte de Europa, la tradición -en ocasiones impugnada- señala que sufrió un naufragio frente al cabo de San Vicente que lo llevó a las costas de Portugal. A partir de este momento, se inicia una nueva etapa en su vida, que va a tener como escenario Portugal y los territorios atlánticos.
El Atlántico y Portugal
Colón se forja como marino en Portugal, reino vanguardista en cuanto a técnicas de navegación en estos momentos finales del Medioevo. En el lado izquierdo de la sala se encuentran los modos en los que se fragua la forma de abordar el Atlántico: cartografía, avances náuticos... En el lado derecho se encuentra la situación política de la época en Portugal y todos aquellos aspectos que aprende y que le llevan a formular su proyecto: es posible alcanzar las costas de Cipango, el principal mercado de Oriente, surcando el Atlántico hacia Poniente.
Colón en la Corte de CastillaC
olón intentó que fuese Portugal quien le permitiera desarrollar su proyecto. La negativa de Joao II le trajo a Castilla, donde realizó un recorrido de siete años en busca del apoyo real, impulsado por personajes próximos a los reyes: funcionarios y eclesiásticos. El itinerario por Castilla finaliza con el espacio en el que se explican las Capitulaciones de Santa Fe, documento por el que Colón logró el apoyo de los Reyes Católicos para emprender un proyecto que, en lo personal, vino acompañado de una serie de elevados privilegios y prebendas: Almirantazgo, con prerrogativas del mismo calado que el del Almirante de Castilla, la participación en diversos porcentajes sobre riquezas y mercaderías procedentes de los territorios a los que se llegue, etc. Esto le llevará a realizar su primer viaje en 1492.