EL MUNDO DE LOS SUEÑOS, LOS SURREALISTAS Y SALVADO

EL MUNDO DE LOS SUEÑOS. Los surrealistas y Salvador Dalí.
En la década de los treinta del siglo pasado, el poeta francés André Breton definía el surrealismo como una reflexión sobre la crisis del objeto. El examen atento de las numerosas especulaciones sobre los objetos oníricos, los de funcionamiento simbólico, los reales y los virtuales, los móviles y los mudos, los fantasmas, los objetos encontrados.
El surrealismo se inició unos años antes, con el Manifiesto Surrealista publicado por Breton en 1924. Un movimiento de ámbito europeo, que rápidamente se convirtió en una fuente de creación en todos los campos culturales, la literatura, la pintura, la escultura, la fotografía, la música, el cine e incluso fue más allá configurando la forma de vida de sus seguidores y creadores.
El nacimiento del surrealismo no fue espontáneo, sino más bien una consecuencia de la crisis que afectaba a la mayoría de las sociedades occidentales a principios del siglo XX. Los dadaístas, precursores inmediatos de los surrealistas, reflejaban tanto en el arte como en la literatura la protesta nihilista contra todos los aspectos de la cultura occidental. Creían que ser un “amante del arte” en 1916 era pura hipocresía. Confiaban en lo accidental, en el azar como algo equivalente a fiarse del subconsciente. Esta particularidad transgresora, de hecho, ya se había producido en el mundo del arte en artistas tan lejanos en el tiempo como El Bosco, que vivió en el siglo XV y principios del XVI. Este artista holandés, satirizaba el mundo de su época con un agudo sentido crítico, por medio de desenfrenadas visiones oníricas repletas de seres monstruosos. Ejemplos de lo anteriormente dicho, lo encontramos en obras suyas tan famosas como el Jardín de las Delicias y el Juicio Final.
Pero la explotación sistemática de los sueños y las imágenes involuntarias en la literatura y en el arte no empieza realmente hasta el encuentro del escritor Breton con los jóvenes dadaístas y el posterior descubrimiento de las obras de Freud. Los surrealistas al igual que los dadaistas enfatizaban el papel de inconsciente en la actividad creadora, pero lo utilizaban de una manera mucho más ordenada y seria.
 
 Por lo tanto, al referirnos al surrealismo lo hemos de hacer más en términos de movimiento trasgresor con gran influencia en el arte del siglo XX, que propiamente como un estilo artístico, que debido a la diversidad de sus creadores no existió como tal. A pesar de ello, todos sus seguidores tuvieron una esencia común en sus obras, el descubrimiento de un mundo inmenso, apenas captado y utilizado hasta entonces sobre el mundo del subconsciente, el mundo interior en toda su extensión e intensidad. En definitiva, el poder de la imaginación nunca antes experimentado y explotado como hicieron los surrealistas.
En esta exposición se pretende presentar el movimiento surrealista desde la óptica de los pintores que se acercaron a él. Artistas que podemos situar cronológicamente entre el final de la Primera Guerra Mundial y el inicio de la Segunda, cuando la mayor parte de sus creadores se exiliaron a los Estados Unidos. Artistas de diversa procedencia, orígenes y estilos, pero todos ellos con una afán de superar y transgredir la razón occidental, a través de la liberación de las energías reprimidas del inconsciente. Muchos de ellos, entendieron la pintura como una forma de soñar, parando esos sueños en instantes pictóricos eternos para que los demás disfrutasen de ellos.
Entre los múltiples artistas que se acercaron al mundo surrealista, Salvador Dalí, se convirtió en uno de los máximos exponentes del movimiento. En esta exposición, tendremos la oportunidad de adentrarnos en su particular mundo, cargado de imágenes oníricas. Durantes los diez años que mantuvo intenso contacto con los surrealistas, Dalí trabajó en la configuración de un método experimental propio que denominó “Paranoico-Crítico”. Su factura era tan precisa que el propio artista se refería a alguno de sus cuadros como “fotografías pintadas a mano”. Creó su propio mundo, miniaturizado, poblado de células vivas, de asnos podridos, de falos que vuelan, de un mundo que levita entre la arena de la playa y el cielo, un mundo hecho de monstruos y sueños que le llevaron a una gran creatividad artística.
El Ayuntamiento de Valladolid reúne en la Sala Municipal de Exposiciones del Museo de la Pasión una amplia representación de artistas nacionales e internacionales pertenecientes al surrealismo, dadaísmo y magicismo plástico, para conmemorar el Año Dalí 2004.
 
ARTISTAS EN LA EXPOSICIÓN
Salvador Dalí, Alberto, Alexander Calder, Anne Ethuin, Arthur Cruzeiro Seixas, Mario Botta, Benjamin Palencia, Breton, Wifredo Lam, Eugenio Granell, Cesar Moro, Claude Tarnaud, Conroy Maddox, Modesto Cuixart, Edouard Jaguer, Esteban Frances, Joan Brossa, Joan Miro, Joan Ponç, José Caballero, leopold Survage, Ludwig Zeller, Susana Wald, Man Ray, Marcel Duchamp, Marcel Jean, Mario Cesariny, Mario Cesariny, Maruja Mallo, Max Ernst, Meret Oppenheim, Miguel Alzadora,Oscar Domínguez, Roberto Matta, Saul Steinberg, Susan Wall, Toyen, Vlady Serge, Wolfgang Paalen.

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ELAHE MASSUMI. Narraciones.
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