PÉREZ SIQUIER
PÉREZ SIQUIER: la mirada.
Del 20 de julio al 27 de Agosto de 2005
PÉREZ SIQUIER: la mirada.
Premio Nacional de Fotografía 2003. Con la Colaboración del Ministerio de Cultura
SALA MUNICIPAL DE EXPOSICIONES DE SAN BENITO.
(C/San Benito s/n. Tfno: 983.426193).
La muestra, que ha sido organizada por el Ministerio de Cultura y Fundación Municipal de Cultura, presenta al público más de un centenar de trabajos en blanco y negro y color realizados por Carlos Pérez Siquier en varias etapas de su carrera. La columna vertebral de esta exposición está compuesta por un centenar de fotografías realizadas por Pérez Siquier entre los años 50 y 70 en el Barrio almeriense de La Chanca. Este trabajo comienza en una época en la que primaba la moda de lo que se conoce como fotografía pictoralista y supuso un escándalo en el panorama del momento.
En otro apartado de la exposición se pueden contemplar un grupo de 24 fotografías que se agrupan bajo el título genérico de Color del Sur. En este grupo aparecen varias fotografías de una serie realizada por el artista a la que llamó La playa, un conjunto de instantáneas de estética descaradamente pop que concitó la admiración de la crítica internacional.
Por último, la muestra recoge un pequeño grupo de siete imágenes correspondientes a Almería-Granada-Sevilla, un trabajo realizado por Pérez Siquier entre 2001 y 2002 y en el que el artista revela una mirada moderna, sorprendente y poética que le mantiene en la vanguardia de la fotografía española casi medio siglo después de sus inicios como fotógrafo.
Carlos Pérez Siquier (Almería, 1930) es uno de los pioneros de la vanguardia fotográfica en España. En 1956 fundó con José María Artero el grupo Afal (Agrupación Fotográfica Almeriense) y la revista del mismo nombre que sobrevivió hasta 1962, y que aglutinó a una generación de excelentes fotógrafos (Masats, Terré, Cualladó, Ontañón, Miserachs, Paco Gómez, Maspons...) y dio a conocer la fotografía española en el extranjero. En 2003 fue galardonado con el Premio Nacional de Fotografía.
Como teórico, su aportación es fundamental en el discurso estético de su generación. Entre todos sus méritos destaca el enorme valor de su obra. Su profundo sentido fotográfico, la conciencia de pureza de su trabajo, el respeto a la condición de registro que tiene la fotografía, hacen que la obra de Pérez Siquier no sea simplemente la edificación de un universo estético.
Su obra nos afecta en la medida en que es la historia misma de lo que somos. Desde los oscuros y sórdidos años de la posguerra, pasando por la etapa del desarrollismo de los sesenta hasta llegar a la España de hoy, el trabajo de Pérez Siquier es un verdadero catálogo del recorrido efectuado por nuestro país en los últimos cincuenta años.
