ILUSIONES DE REALIDAD
ILUSIONES DE REALIDAD. Los trucajes cinematográficos de Emilio Ruiz
En el complejo entramado industrial necesario para realizar una película, el director y los actores son las figuras más conocidas por el público que, por lo general, desconoce que labor realizan otras personas del equipo técnico tales como los diseñadores de producción y escenógrafos, diseñadores de vestuario, attrezzistas, truquistas cinematográficos o técnicos en efectos especiales.
En las dos últimas décadas, especialistas de todo el mundo han comenzado a interesarse por estas disciplinas y mediante artículos, libros, exposiciones y documentales han comenzado a divulgar el trabajo de estos técnicos.
Esta exposición se enmarca en dicha corriente, recogiendo el trabajo de Emilio Ruiz y elaborando un discurso ameno que permita entender al público cual es su labor en una película, además de contemplar algunas de las piezas, trucajes, fotografías y dibujos pertenecientes a películas conocidas tanto por el cinéfilo como por el público en general.
Asimismo, en la exposición se podrá contar con la presencia del propio Emilio Ruiz para que explique personalmente en que consiste su trabajo.
Centrándonos en el trabajo de Emilio Ruiz, destaca sobremanera su labor como truquista cinematográfico. Esta rama de la dirección artística resulta desconocida incluso para los especialistas.
Tradicionalmente, dichos especialistas trabajaban en secreto sin divulgar el modo en que realizaban sus trucos, por lo que el cine de Hollywood los bautizó con el apodo de “wizards” o “magos” haciendo referencia a su labor en la que, como por arte de magia, hacían parecer real aquello que era un simple truco o artificio.
Esta capacidad para engañar al ojo, pone el trabajo de estos especialistas en conexión con la tradición pictórica occidental y más concretamente con aquellas corrientes que, como el Barroco, pretendía sorprender al espectador con todo tipo de engaños visuales y trampantojos.
Algunos de los trucajes cinematográficos de estos especialistas y, por ende, de Emilio Ruiz, no son otra cosa que trampantojos cinematográficos. Así por ejemplo, los cristales pintados o “glass shots” son auténticas pinturas de estilo realista que, realizadas sobre un cristal que se interpone entre la cámara y el decorado real, dan como resultado una imagen cinematográfica en la que el espectador es incapaz de distinguir lo cierto de lo ficticio.
Se crea de este modo una interesantísima conexión entre nuestra tradición pictórica y el arte cinematográfico. Si la pintura del siglo XX se ha decantado por la abstracción, abandonando en gran medida su sólida tradición realista y figurativa, el cine ha recogido dicha tradición, creando un sinfín de imágenes que se han integrado en el imaginario colectivo de nuestro tiempo.
El último representante de una tradición
Emilio Ruiz es, seguramente, el último representante de una generación de truquistas cinematográficos cuya labor ha dejado una profunda huella en el cine nacional e internacional de los últimos 60 años.
Por desgracia, en la actualidad los adelantos digitales han relegado en cierta medida a los trucajes tradicionales. Las nuevas generaciones de truquistas utilizan nuevos medios para realizar sus trucos, por lo que las técnicas tradicionales han sido olvidadas.
Esta exposición pretende recuperar dicha tradición, explicando de una forma didáctica y visual como se realizan estos trucajes.
Emilio Ruiz ha realizado todo tipo de trucajes clásicos y ha sido el creador de muchos de ellos.
