Martes 25
Martes 25 CLARA MONTES (España)
No es la copla lo que la madrileña Clara Montes cultiva, a flor de piel. Tampoco, en rigor, canción española. Ante todo, Clara Montes es una mujer de voz clara y diáfana, que huye de encasillamientos y etiquetas musicales. Eso, al margen del respeto que profesa hacia el flamenco, en el que su padre la inició, antes de arrancarse como cantante en Buenos Aires (1990) y de aprender a tocarlo en guitarra con el maestro Andrés Batista. En el currículum de Clara Montes cuentan también los años que pasó cantando en el cuadro de danza “Contrastes”, dirigido por Ana Mercedes (1991-1994). Y el Primer Premio de Canción Española (Certamen de Participación Ciudadana de Madrid, 1992). Un galardón al que siguió su paso por el circuito de cafés-concierto capitalino y su colaboración en el álbum “Emboscadas” de Amancio Prada, así como en la gira a la que dio lugar (1993-1997).
En 1998 publica su primer disco “CLARA MONTES CANTA A ANTONIO GALA”, dónde encontramos los poemas amorosos bajo los rescoldos de su voz y eso implica suficiente carta de presentación
En el año 2001, Clara Montes dirige y realiza por vez primera una de sus propias producciones. Es el tema “Sólo mía”, canción principal de la banda sonora original de la película de mismo título, dirigida por Javier Balaguer
El año 2002 la lleva también a participar en el homenaje que Cuba, a través del Teatro Nacional de La Habana, le rinde al cantautor y poeta granadino Carlos Cano, compartiendo escenario junto a artistas como Pablo Milanés ó Javier Ruibal entre otros.
En 2005, y alternando con las presentaciones de su último disco, Clara Montes realiza una gira de otoño-invierno en teatros y auditorios presentando el espectáculo “Memoria del Sur”, compartiendo repertorio y escenario con el artista Valderrama, recorriendo las plazas más importantes de la red nacional de espacios escénicos, con gran éxito de críticas y público.
“DESGARRADA”
Con solo un piano y un violoncelo, formación clásica que habitualmente no se usa, Clara montes nos trae un espectáculo que nace de la necesidad de despertar los sentidos dormidos del oyente. Solo la voz de clara paseando por las mejores canciones de sus cuatro discos, nos hace viajar por nuestros sentimientos, despertándonos recuerdos olvidados.
El piano acompañando nos da la elegancia y musicalidad necesarias para el momento, y el violoncelo rompe el clímax con su temperamento, así la música y la palabra van acariciando a los oyentes.
Y si esto no fuera suficiente, de pronto nos sorprenden con alguna vieja y maravillosa canción, de esas que forman parte de nuestra vida.
Siéntense, desconéctense del mundo y abran los sentidos...
